Una idea bastante asumida por todos es la que hace referencia a nuestras necesidades de hidratación. Siempre hemos convivido con el mantra de que debemos beber al menos dos litros de agua al día para un estado óptimo, aunque lo cierto es que esa cantidad puede variar en función de las circunstancias y necesidades.

Por ello, hay que beber agua en función de nuestras sensaciones y siempre tratando de tomar la cantidad adecuada para que nuestro organismo funcione y sobreviva. Eso puede ser para algunas personas 1,5 litros de agua al día y para otras algo más. Lo que sí recomiendan algunos expertos es tratar de que esa hidratación sea constante.

La relación entre el agua y la digestión

“A la gente le sorprende cuando digo no se debe beber mucha, mucha cantidad de agua con las comidas y tienen dudas sobre si el agua es buena o es mala”, asegura Sandra Moñino, nutricionista especializada inflamación, en Sukha.

“Pues es buena, lo que pasa que si nos tiramos todo el día entero sin beber agua y luego llega la hora de la comida y vamos con esa sed, sobre todo ahora en verano, que nos bebemos hasta un litro y medio de agua con esa comida, se produce algo que puede ser contraproducente”, añade la experta.

“Si bebemos mucha cantidad -subraya- entonces lo que estamos haciendo es que el ácido que tenemos en el estómago se mezcla con el agua, se diluye y entonces ya no tiene tanta acción frente a los alimentos que va recibiendo: a más cantidad de agua peor es nuestra digestión”.

En cualquier caso, no confundamos términos. Lo que afirma la nutricionista no es que prescindamos del agua para potenciar la digestión sino más bien que nos hidratemos adecuadamente a lo largo del día para no llegar con demasiada ansia a las comidas.

Esto no quiere decir que no podamos bebernos un vaso de agua mientras comemos, pero es preferible intentar tomar el agua durante el día y cuando llegue la comida pues que solamente sea ese vaso mientras que estás comiendo”, concluye Moñino.

Además, también hay especialistas que aseguran que beber agua antes de comer puede ayudar a que se limite un poco la cantidad de comida, lo que puede ayudar sobre todo si estamos intentando perder algo de peso. Al final, el vaciamiento gástrico tarda una media hora en producirse por lo que si tenemos agua en el estómago es posible que también tengamos una mayor sensación de saciedad.

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Álvaro Piqueras es experto en deportes y en el último lustro se ha especializado en fitness, nutrición y otros temas de salud. Trata de mantenerse al día en lo que se refiere a nuevas investigaciones y tendencias de los campos que domina para poder compartir con rigor la rutina de entrenamiento que puede inspirar un cambio en tus hábitos, las propiedades de los alimentos que deberían formar parte de tu dieta o los hallazgos científicos que pueden mejorar el bienestar físico y mental de personas como tú. 

 Comenzó su trayectoria en medios locales y regionales de la tierra de Don Quijote, concretamente en Albacete. De ahí dio el salto a medios de ámbito nacional tras un enriquecedor paso por una maravillosa agencia de publicidad independiente con nombre de canción de los Beatles (GettingBetter), aunque siempre mantuvo intacta su vocación periodística. 

 De ahí que persiguiera su sueño de trabajar para alguno de los principales grupos editoriales del país como Prisa, Vocento y ahora también Hearst. Quizá le hayas leído en la versión digital del Diario As, abordando infinidad de temáticas, o en ABC y otras cabeceras y revistas del grupo elaborando reportajes de branded content para grandes marcas, multinacionales e instituciones. Y si no has tenido la ocasión, este es el momento de hacerlo en Men’s Health y Runner’s World. 

 Como no podía ser de otra forma, confiesa ser un amante de la práctica deportiva y desde muy pequeño ha probado con disciplinas tan dispares como atletismo, fútbol, baloncesto, tenis, ciclismo o natación. Unas veces sintiendo la adrenalina de la competición, y otras simplemente disfrutando de los beneficios de la actividad física. Ahora le ha dado por los ejercicios funcionales y el boxeo porque tiene la certeza de que el saco es incapaz de devolverle los golpes. 

 Licenciado en Publicidad y Relaciones Públicas por la Universidad de Alicante, también posee formación específica en gestión y dirección de RRSS, planificación estratégica y diseño gráfico. Últimamente se ha adentrado en el universo de la inteligencia artificial generativa aplicada al periodismo, pero jura y perjura que no la emplea profesionalmente porque, entre otras consideraciones, sigue disfrutando de cada palabra que escribe tras 20 años de experiencia en el sector de la comunicación.