Puede que pensemos que el cuidado de la salud es una preocupación más o menos moderna. Hace unas décadas, en el siglo pasado, no contábamos con la información actual ni con la evidencia científica suficiente como para entender determinadas cuestiones. Afortunadamente todo eso ha cambiado y ahora somos -o deberíamos- plenamente conscientes de qué es lo que nos beneficia y lo que nos perjudica.

Ahora bien, eso no significa que no hubiera pioneros ni visionarios que no trataran de alertarnos sobre las consecuencias de un estilo de vida desordenado. Antes, mucho antes de que la palabra influencer se instalara en la memoria colectiva, Jack LaLanne ya predicaba sobre las bondades de unos hábitos saludables y dejó hace 60 años algunas reflexiones muy vigentes, como la que comparte Dan Buetnner en sus perfiles sociales.

En busca de la felicidad

“Me doy cuenta de esto constantemente. Cuando vas caminando por la calle, o quizá vas en tranvía o en autobús, te das cuenta de lo infelices que son las personas. Ya no se ve a mucha gente sonriendo. La gente ha perdido la capacidad de sonreír. La próxima vez que camines por la calle o vayas en un autobús o en un tranvía, verás a qué me refiero”, aseguraba el experto en fitness y nutrición.

“Ves a la gente con cara larga, están desanimados, ya sabes, pero lo tienen todo. Tienen todo el dinero del mundo y todas estas comodidades modernas. ¿Qué le pasa a la gente? Bueno, esto es lo que pienso. La gente se ha alejado tanto de la forma natural en que debería vivir que ha perdido la capacidad de ser feliz”, añadía.

“Recuerdo que hace unos años -prosigue- estuve de viaje por Sudamérica, en uno de los países latinoamericanos. Y fui visitando todas las diferentes zonas, donde están los pobres y los ricos. Y recuerdo que un día cogí el tranvía y me encontré en el barrio más pobre. Nunca lo olvidaré: el tranvía iba a reventar. Mucha de esa gente llevaba la ropa bastante raída y rota. No tenían dinero. Muchos de ellos tenían muchísimos hijos”.

jack lalanne sitting on post near water
Bettmann//Getty Images
Jack LaLanne, en la década de 1950 en San Francisco

LaLanne rememora en el vídeo que comparte el investigador y periodista experto en longevidad que recordaba especialmente a una señora del tranvía. “No iba muy bien vestida, su vestido estaba rasgado y llevaba a un niño con ella. Y estaba amamantando a su hijo allí mismo, en el tranvía. ¿Y sabes qué hizo? Se puso a cantar a voz en grito. Y todo el mundo en el tranvía empezó a cantar. Yo empecé a cantar con ellos. No me sabía la letra. Solo tarareaba. Y todo el mundo sonreía. Todo el mundo estaba feliz”, compartía.

“Esas personas nunca tuvieron suficiente dinero, apenas les alcanzaba para comer. Nunca supieron lo que era tener un coche o cualquier comodidad moderna, como la radio o la televisión, ni siquiera ropa suficiente para vestirse. Pero eran felices. Eso es lo importante en la vida: ser feliz. ¿De qué sirve vivir? ¿De qué sirve ganar mucho dinero? ¿De qué sirve tener ropa elegante y conducir un coche de lujo si te sientes miserable todo el tiempo?", se cuestionaba el experto.

Así, el gurú del fitness y la salud ofrecía un consejo que estamos hartos de escuchar hoy en día, pero que 60 años después, sabiendo lo que sabemos, seguimos ignorando. “Dedica un poco más de tiempo a intentar comer mejor, a comer los alimentos en su estado natural, porque nos hemos alejado tanto de nuestros hábitos alimenticios naturales que es patético”, lamentaba.

“Y otra cosa es hacer más actividad física, porque sabemos que este maravilloso cuerpo nuestro no puede funcionar bien, no puede ser feliz y no puede repararse adecuadamente si no le dan la cantidad adecuada de ejercicio. Y también sabemos que, si no haces suficiente ejercicio cada día, eso afecta a tu mente. Te preocupas. Sientes esas tensiones y frustraciones que tanta gente padece, y acabas sintiéndote un poco deprimido. Y tu cuerpo se vuelve flácido y se descuelga. Tu rostro se vuelve flácido y se descuelga. Todo está caído”, señalaba.

“Eso no ayuda – concluía- a sonreír ni a ser feliz. Así que, por favor, volvamos a ser como la naturaleza nos concibió, con una sonrisa en la cara y disfrutando de todas las cosas maravillosas que tenemos en esta gran tierra nuestra. Apreciémoslo las 24 horas del día”.

Ni que decir tiene que con esa mentalidad y esa claridad de ideas Jack LaLanne tuvo una vida plena hasta su fallecimiento a los 96 años de edad en 2011. Y en el trayecto intentó concienciar a las personas para que mejoraran su calidad de vida. Su mensaje caló hondo y ayudó a muchas personas y, seis décadas después, sigue teniendo el mismo sentido.

Headshot of Álvaro Piqueras

Álvaro Piqueras es experto en deportes y en el último lustro se ha especializado en fitness, nutrición y otros temas de salud. Trata de mantenerse al día en lo que se refiere a nuevas investigaciones y tendencias de los campos que domina para poder compartir con rigor la rutina de entrenamiento que puede inspirar un cambio en tus hábitos, las propiedades de los alimentos que deberían formar parte de tu dieta o los hallazgos científicos que pueden mejorar el bienestar físico y mental de personas como tú. 

 Comenzó su trayectoria en medios locales y regionales de la tierra de Don Quijote, concretamente en Albacete. De ahí dio el salto a medios de ámbito nacional tras un enriquecedor paso por una maravillosa agencia de publicidad independiente con nombre de canción de los Beatles (GettingBetter), aunque siempre mantuvo intacta su vocación periodística. 

 De ahí que persiguiera su sueño de trabajar para alguno de los principales grupos editoriales del país como Prisa, Vocento y ahora también Hearst. Quizá le hayas leído en la versión digital del Diario As, abordando infinidad de temáticas, o en ABC y otras cabeceras y revistas del grupo elaborando reportajes de branded content para grandes marcas, multinacionales e instituciones. Y si no has tenido la ocasión, este es el momento de hacerlo en Men’s Health y Runner’s World. 

 Como no podía ser de otra forma, confiesa ser un amante de la práctica deportiva y desde muy pequeño ha probado con disciplinas tan dispares como atletismo, fútbol, baloncesto, tenis, ciclismo o natación. Unas veces sintiendo la adrenalina de la competición, y otras simplemente disfrutando de los beneficios de la actividad física. Ahora le ha dado por los ejercicios funcionales y el boxeo porque tiene la certeza de que el saco es incapaz de devolverle los golpes. 

 Licenciado en Publicidad y Relaciones Públicas por la Universidad de Alicante, también posee formación específica en gestión y dirección de RRSS, planificación estratégica y diseño gráfico. Últimamente se ha adentrado en el universo de la inteligencia artificial generativa aplicada al periodismo, pero jura y perjura que no la emplea profesionalmente porque, entre otras consideraciones, sigue disfrutando de cada palabra que escribe tras 20 años de experiencia en el sector de la comunicación.