Durante los cálidos meses de verano, la tentación de darse una ducha refrescante y cambiar de camiseta con frecuencia no solo proporciona alivio, sino que también puede ofrecer un beneficio adicional: la posibilidad de perder peso de manera más sencilla. La conexión entre sudar en verano y perder peso es un fenómeno real que está fundamentado en la fisiología y la forma en que el cuerpo responde a las altas temperaturas.

    La razón detrás de este fenómeno radica en cómo nuestro organismo regula su temperatura interna en condiciones de calor. Cuando enfrentamos altas temperaturas, nuestro cuerpo se moviliza para mantenerse fresco, una tarea que exige un esfuerzo considerable en comparación con mantener el calor en invierno. Esto se debe en parte al hecho de que, en condiciones normales, el cuerpo genera calor como subproducto de varias actividades metabólicas, incluida la digestión.

    Cuando las temperaturas suben, el organismo responde mediante la sudoración, liberando agua a través de las glándulas sudoríparas de la piel. Este proceso tiene un impacto en el sistema cardiovascular, ya que el flujo sanguíneo se redirige hacia la piel para facilitar el proceso de enfriamiento. Como resultado, el corazón trabaja más para llevar la sangre a la piel, y este esfuerzo extra conlleva un gasto adicional de energía. En términos más simples, el cuerpo quema más calorías en el proceso de mantenerse fresco durante el calor del verano.

    Sin embargo, es importante señalar que el invierno también tiene su propia dinámica de gasto calórico. A pesar de que durante esta temporada podríamos asumir que se queman menos calorías debido a la reducida sudoración, en realidad, el cuerpo también experimenta un aumento en el gasto energético. Alba Villalba, dietista nutricionista en Centro de Nutrición Julia Farré , nos arroja luz sobre este punto: "En este tema ha habido tradicionalmente un error. Es normalmente en invierno, por aumento de la termogénesis para mantener el calor corporal, que el cuerpo quema más calorías y, por eso, también, aparece más sensación de hambre. En verano se reduce la sensación de hambre por el calor y, quizá, por el aumento de ingesta de líquidos y la apetencia por alimentos más frescos y ligeros (y menos densos calóricamente hablando), consumimos menos calorías y puede ser "más fácil" perder peso. Pero no será porque se quemen más calorías, porque suele ser al revés".

    Por tanto, aunque la relación entre la pérdida de peso y las estaciones del año puede parecer compleja, está arraigada en las respuestas fisiológicas del cuerpo a las condiciones climáticas. El aumento del gasto energético durante el calor del verano y el invierno es un ejemplo de cómo nuestro organismo se adapta y busca mantener un equilibrio térmico y energético en diversas situaciones.

    Headshot of Gustavo Higueruela

    Gustavo es experto en temas de actualidad, entretenimiento y tecnología con una trayectoria que abarca más de 20 años de experiencia en medios digitales. Se define a sí mismo como un “periodista todoterreno”, capaz de escribir de cualquier cosa que se le proponga.

    Ha colaborado en diferentes webs del grupo Hearst, como Diez Minutos o Elle, pero es en Esquire donde escribe con más asiduidad desde hace más de 5 años. En esta web le podrás leer escribiendo sobre una de sus grandes pasiones, la tecnología. Gustavo analiza, compara y escoge los mejores gadgets, dispositivos y smartphones para facilitarte cualquier toma de decisión en esta área. Además, te recomendará algunos de los mejores videojuegos del momento para sacarle el máximo partido a tu videoconsola.

    Sin embargo, su expertise va más allá de la tecnología y es capaz de escribir de temas tan variados como el fitness, los viajes, la gastronomía o la automoción, siempre desde su particular punto de vista y con la experiencia que da una amplia y versátil trayectoria en medios de comunicación. Y, pendiente de las tendencias, da información de actualidad desde el enfoque Esquire: desde los memes del evento del que todo el mundo habla al contenido viral que te dejará con la boca abierta.

    Gustavo, que ahora reside en Madrid, se licenció en Periodismo en la Humboldt State University de California en 1998. Desde entonces ha escrito en diferentes revistas de videojuegos, en la web del diario As y en MSN, entre otros, hasta comenzar en el año 2017 como colaborador en la web de Esquire.