Es posible que a la hora de iniciar un proceso de pérdida de peso los árboles nos impidan ver el bosque. Y es que solemos centrarnos demasiado en las calorías que ingerimos sin pensar que un alimento es mucho más que la energía que aporta. Si sólo nos centramos en ese dato es posible que la calidad de nuestra dieta se vea mermada. En última instancia, contar las calorías puede ser contraproducente.

    “Durante décadas, nos hemos obsesionado con la caloría como principal criterio para describir los alimentos y la nutrición a la hora de determinar si son saludables o no. Hoy en día, casi ningún científico especializado en nutrición cree ya en el papel predominante de la caloría. No es más que una herramienta que utilizan las empresas alimentarias para hacer que la comida basura parezca más saludable, ya que tiene un menor contenido de este término mágico”, asegura Tim Spector.

    Dos problemas fundamentales con las calorías

    “Para la mayoría de la gente es realmente imposible seguir una dieta hipocalórica durante más de unas pocas semanas. E incluso si pierden peso, como les ocurre a la mayoría, prácticamente todo el mundo lo vuelve a recuperar porque la señal de apetito del cuerpo se intensifica”, añade el epidemiólogo y profesor en el King’s College de Londres.

    “El otro problema -subraya- con las calorías, además del hecho de que es prácticamente imposible contar calorías y perder peso, es que disfraza los alimentos de tal manera que nos hace dejar de pensar en la calidad de lo que comemos”.

    De hecho, según el experto, la estrategia que lleva utilizando la industria alimentaria en los últimos 40 o 50 años. “Intentan desviar nuestra atención del hecho de que simplemente están fabricando esta comida basura a partir de unos pocos ingredientes alejándonos de los alimentos que deberíamos comer, que son los alimentos integrales, que es lo que nuestros microbios intestinales quieren comer”, comparte.

    “Quieren alimentarse de una variedad de alimentos que se encuentren en su estado original, que conserven la cáscara que contiene la mayor parte de la fibra; quieren que tengan la piel. Ahí es donde se encuentran la mayoría de los nutrientes y componentes que necesitamos para que nuestro organismo funcione realmente bien”.

    No le des -concluye- ninguna importancia a las calorías. No importan. Lo que importa es la calidad de los alimentos y cómo van a afectar a tu microbiota intestinal. Y, una vez que lo haces, resulta muy liberador para la gente. De hecho, por lo general, si un alimento indica que es bajo en calorías, es de mala calidad y deberías evitarlo”.

    ¿Significa esto que debemos obviar por completo al aporte calórico de un alimento? Pues no necesariamente porque si lo que pretendemos es perder peso es evidente que necesitamos fomentar un déficit calórico y debemos tratar de ingerir menos calorías de las que gastamos. Pero desde luego lo que no debemos es obsesionarnos, Si consumimos alimentos naturales, de temporada y de cercanía ya estaremos fomentando un menor consumo de calorías que podremos quemar si nuestro estilo de vida es lo suficientemente activo.

    Porque ahí radica la verdadera clave. Podemos perder peso sin hacer ejercicio, pero lo normal es que volvamos a la casilla de salida más pronto que tarde porque no podemos estar a dieta eternamente. Sin embargo si podemos hacer mejorar nuestros hábitos en su conjunto y mantenerlos en el tiempo. El secreto siempre es la adherencia. A una dieta saludable con la que nos sintamos cómodos y a una actividad física que nos motive.

    Headshot of Álvaro Piqueras

    Álvaro Piqueras es experto en deportes y en el último lustro se ha especializado en fitness, nutrición y otros temas de salud. Trata de mantenerse al día en lo que se refiere a nuevas investigaciones y tendencias de los campos que domina para poder compartir con rigor la rutina de entrenamiento que puede inspirar un cambio en tus hábitos, las propiedades de los alimentos que deberían formar parte de tu dieta o los hallazgos científicos que pueden mejorar el bienestar físico y mental de personas como tú. 

     Comenzó su trayectoria en medios locales y regionales de la tierra de Don Quijote, concretamente en Albacete. De ahí dio el salto a medios de ámbito nacional tras un enriquecedor paso por una maravillosa agencia de publicidad independiente con nombre de canción de los Beatles (GettingBetter), aunque siempre mantuvo intacta su vocación periodística. 

     De ahí que persiguiera su sueño de trabajar para alguno de los principales grupos editoriales del país como Prisa, Vocento y ahora también Hearst. Quizá le hayas leído en la versión digital del Diario As, abordando infinidad de temáticas, o en ABC y otras cabeceras y revistas del grupo elaborando reportajes de branded content para grandes marcas, multinacionales e instituciones. Y si no has tenido la ocasión, este es el momento de hacerlo en Men’s Health y Runner’s World. 

     Como no podía ser de otra forma, confiesa ser un amante de la práctica deportiva y desde muy pequeño ha probado con disciplinas tan dispares como atletismo, fútbol, baloncesto, tenis, ciclismo o natación. Unas veces sintiendo la adrenalina de la competición, y otras simplemente disfrutando de los beneficios de la actividad física. Ahora le ha dado por los ejercicios funcionales y el boxeo porque tiene la certeza de que el saco es incapaz de devolverle los golpes. 

     Licenciado en Publicidad y Relaciones Públicas por la Universidad de Alicante, también posee formación específica en gestión y dirección de RRSS, planificación estratégica y diseño gráfico. Últimamente se ha adentrado en el universo de la inteligencia artificial generativa aplicada al periodismo, pero jura y perjura que no la emplea profesionalmente porque, entre otras consideraciones, sigue disfrutando de cada palabra que escribe tras 20 años de experiencia en el sector de la comunicación.