- Manuel Viso, médico: “Comer pollo hervido, arroz blanco y lechuga todos los días no es comer saludable, es un castigo”
- Tim Spector, doctor y científico: “La mayoría se centra en los huevos y la carne cuando piensa en proteínas, pero es importante variar la fuente para incorporar también fibra y cuidar la microbiota”
- William Li, médico: “El aumento de peso no empieza por los michelines, empieza por otra parte del cuerpo y hay un signo revelador que lo confirma”
Si piensas que eliminar de la ecuación algunos ingredientes por una cuestión relacionada con la salud e incluso la estética es una buena decisión, lo cierto es que no siempre es la decisión más acertada. En este caso hablamos de la salsa de tomate que hay quien puede asociarla a una pero calidad nutricional e incluso a un aumento de la ingesta energética.
Vaya por delante que uno de los graves problemas relacionados con la nutrición y sobre el que debemos empezar a tomar conciencia de manera urgente es el excesivo consumo de azúcar añadido, es decir, el que no se encuentra de manera natural en los alimentos. Y el tomate frito industrial es uno de los productos que mayor cantidad aporta sin que seamos conscientes de ello.
De hecho, la cantidad recomendada para un adulto es de 25 gramos al día y algunas de esas salsas ya contienen hasta 20 gramos. Solo con el tomate ya nos acercamos al límite saludable y, evidentemente no es lo único que ingerimos al cabo del día.
Una de las claves con el tomate frito es revisar bien el etiquetado y comprobar que sea siempre a base de componentes e ingredientes naturales. Uno recomendable es aquel que lleva exclusivamente tomate o tomate, aceite de oliva, sal y acidulante. No se necesita más. Y si eres de los que hacen su propia salsa a partir de tomate natural no debes preocuparte por la cantidad de azúcares que incorpora es relativamente pequeña.
Una salsa saludable
Esto nos devuelve sobre la idea inicial de eliminar un ingrediente porque pensamos que en lugar de sumar resta. Pero en el caso de la salsa de tomate sucede justamente lo contrario. “En la consulta muchos pacientes me dicen que comen la pasta y el arroz blanco sin nada como si eso fuera bueno y hoy vengo a defender la salsa de tomate”, asegura Júlia Farré, experta en nutrición humana y dietética.
“En primer lugar tenemos que comer las cosas apetecibles y que nos gusten, y la salsa de tomate es un producto vegetal que podemos incluir perfectamente con la pasta y el arroz. De este modo, comeremos el plato mucho más a gusto”, añade.
“Pero es que además -concluye- hay una curiosidad y es que la salsa de tomate es mucho más rica en licopeno, tiene el licopeno mucho más biodisponible que el tomate en crudo. El licopeno tiene propiedades antioxidantes y también ayuda sobre todo a los hombres para la próstata. Así que no pienses que por añadir salsa de tomate a tus platos estás sumando calorías de mala calidad”.
Álvaro Piqueras es experto en deportes y en el último lustro se ha especializado en fitness, nutrición y otros temas de salud. Trata de mantenerse al día en lo que se refiere a nuevas investigaciones y tendencias de los campos que domina para poder compartir con rigor la rutina de entrenamiento que puede inspirar un cambio en tus hábitos, las propiedades de los alimentos que deberían formar parte de tu dieta o los hallazgos científicos que pueden mejorar el bienestar físico y mental de personas como tú.
Comenzó su trayectoria en medios locales y regionales de la tierra de Don Quijote, concretamente en Albacete. De ahí dio el salto a medios de ámbito nacional tras un enriquecedor paso por una maravillosa agencia de publicidad independiente con nombre de canción de los Beatles (GettingBetter), aunque siempre mantuvo intacta su vocación periodística.
De ahí que persiguiera su sueño de trabajar para alguno de los principales grupos editoriales del país como Prisa, Vocento y ahora también Hearst. Quizá le hayas leído en la versión digital del Diario As, abordando infinidad de temáticas, o en ABC y otras cabeceras y revistas del grupo elaborando reportajes de branded content para grandes marcas, multinacionales e instituciones. Y si no has tenido la ocasión, este es el momento de hacerlo en Men’s Health y Runner’s World.
Como no podía ser de otra forma, confiesa ser un amante de la práctica deportiva y desde muy pequeño ha probado con disciplinas tan dispares como atletismo, fútbol, baloncesto, tenis, ciclismo o natación. Unas veces sintiendo la adrenalina de la competición, y otras simplemente disfrutando de los beneficios de la actividad física. Ahora le ha dado por los ejercicios funcionales y el boxeo porque tiene la certeza de que el saco es incapaz de devolverle los golpes.
Licenciado en Publicidad y Relaciones Públicas por la Universidad de Alicante, también posee formación específica en gestión y dirección de RRSS, planificación estratégica y diseño gráfico. Últimamente se ha adentrado en el universo de la inteligencia artificial generativa aplicada al periodismo, pero jura y perjura que no la emplea profesionalmente porque, entre otras consideraciones, sigue disfrutando de cada palabra que escribe tras 20 años de experiencia en el sector de la comunicación.







