Cuando hablamos de nutrición, es relativamente habitual que demos por sentado que determinados alimentos son saludables independientemente de las circunstancias. Pero sucede que la realidad es compleja y algo que aparentemente aporta beneficios puede no ser recomendable por aspectos relacionados con su preparación o conservación.

En este sentido, el ahumado es una de las técnicas de conservación alimentaria más antigua de que disponemos y consiste básicamente en la exposición de los alimentos a una fuente de humo proveniente de fuegos realizados de maderas de poco nivel de resina. Tras el proceso se obtiene un alimento que se conserva mejor, alargando su vida útil y que conserva y mejora su aroma proporcionando un característico sabor.

El riesgo de los alimentos ahumados

Hablamos de una técnica muy ligada a carnes y pescados, aunque cada vez se usa más en otros productos como el queso e incluso en vegetales. El problema es que no es oro todo lo que reluce y una exposición continuada a estos productos puede ser contraproducente.

¿Crees que el salmón ahumado es totalmente inocente? Tiene un sabor espectacular pero también puede contener compuestos que preocupan a los científicos. Los alimentos ahumados llevan siglos formando parte de nuestra alimentación y ejemplo de ello son el propio salmón, el beicon, la panceta, los embutidos o los quesos ahumados… y no, no vengo a decirte que los elimines de tu dieta, pero sí a contarte algo que quizá no sabes”, asegura el doctor Manuel Viso.

“Durante el proceso de ahumado, especialmente cuando existe una combustión incompleta de la madera, pueden formarse sustancias llamadas hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP). Estas sustancias se depositan sobre los alimentos y algunas de ellas han sido clasificadas como carcinógenos para los seres humanos”, añade el especialista en hematología y urgencias.

“De hecho -subraya- la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer considera varios de estos compuestos como cancerígenos. Además, el consumo frecuente de carnes procesadas, muchas de ellas ahumadas, se ha asociado a mayor riesgo de cáncer colorrectal”.

En cualquier caso, como sucede en muchas ocasiones en nutrición y como defiende el doctor Viso, la clave no está en la prohibición, sino en manejar toda la información para que podamos tomar las mejores decisiones posibles

“La clave, como casi siempre en nutrición, está en la cantidad y en la frecuencia. No es lo mismo ocasionalmente que convertirlos en una parte habitual de tu alimentación”, concluye el médico divulgador.

Headshot of Álvaro Piqueras

Álvaro Piqueras es experto en deportes y en el último lustro se ha especializado en fitness, nutrición y otros temas de salud. Trata de mantenerse al día en lo que se refiere a nuevas investigaciones y tendencias de los campos que domina para poder compartir con rigor la rutina de entrenamiento que puede inspirar un cambio en tus hábitos, las propiedades de los alimentos que deberían formar parte de tu dieta o los hallazgos científicos que pueden mejorar el bienestar físico y mental de personas como tú. 

 Comenzó su trayectoria en medios locales y regionales de la tierra de Don Quijote, concretamente en Albacete. De ahí dio el salto a medios de ámbito nacional tras un enriquecedor paso por una maravillosa agencia de publicidad independiente con nombre de canción de los Beatles (GettingBetter), aunque siempre mantuvo intacta su vocación periodística. 

 De ahí que persiguiera su sueño de trabajar para alguno de los principales grupos editoriales del país como Prisa, Vocento y ahora también Hearst. Quizá le hayas leído en la versión digital del Diario As, abordando infinidad de temáticas, o en ABC y otras cabeceras y revistas del grupo elaborando reportajes de branded content para grandes marcas, multinacionales e instituciones. Y si no has tenido la ocasión, este es el momento de hacerlo en Men’s Health y Runner’s World. 

 Como no podía ser de otra forma, confiesa ser un amante de la práctica deportiva y desde muy pequeño ha probado con disciplinas tan dispares como atletismo, fútbol, baloncesto, tenis, ciclismo o natación. Unas veces sintiendo la adrenalina de la competición, y otras simplemente disfrutando de los beneficios de la actividad física. Ahora le ha dado por los ejercicios funcionales y el boxeo porque tiene la certeza de que el saco es incapaz de devolverle los golpes. 

 Licenciado en Publicidad y Relaciones Públicas por la Universidad de Alicante, también posee formación específica en gestión y dirección de RRSS, planificación estratégica y diseño gráfico. Últimamente se ha adentrado en el universo de la inteligencia artificial generativa aplicada al periodismo, pero jura y perjura que no la emplea profesionalmente porque, entre otras consideraciones, sigue disfrutando de cada palabra que escribe tras 20 años de experiencia en el sector de la comunicación.